
Se está produciendo un fenómeno curioso en el segmento de la ciberseguridad en la empresa. Y tiene que ver con la forma en que los ciberdelincuentes abordan el ataque a los dispositivos móviles. Como la mayoría de las veces es difícil acceder a ellos de manera directa, y los PCs de empresa están cada vez más protegidos, el quishing y los códigos QR se han convertido en el puente natural para introducir software malicioso en los móviles corporativos.










